¡Mi mascota es un Grinch!

Ilustración: Alberto Caudillo

Mi mejor amiga está de intercambio en Estados Unidos y vino a Colombia a pasar la Navidad. Cuando me avisó que estaba en la ciudad, corrí a verla a su casa. Para que no se quedara solo, me llevé a un gatito que recientemente mi mamá había adoptado.
¡Mala decisión!, cuando llegué a casa de mi BF, me pareció bien soltar al minino… pero se volvió loco con las luces de la decoración y saltó sobre el árbol de Navidad hasta tumbarlo. Aunque mi amiga y yo intentamos arreglarlo todo, nos quedó súperfeo.

Lili B.

¡Bra Volador!

Salimos de excursión en el colegio, y en el bus me iba a sentar junto a mi BFF; como el chico que me gusta quería ir conmigo, mi amiga nos dejó solos. Ese niño y yo íbamos hablando muy bien, pero de pronto quiso besarme, así que me tapé con la chaqueta de mi amiga.
Lo que no sabía es que ella llevaba un bra en el bolsillo de la chaqueta (porque no tuvo tiempo de armar bien su maleta) y cuando él intentó hacerla a un lado, la ropa interior salió volando y quedó en su mano. ¡Qué vergüenza, todos pensaron que él me lo había quitado! 

Claudia

¡Paseo arruinado!

Saqué a pasear a mi perro al parque, todo iba bien hasta que vi a mi crush. Mi mascota empezó a ladrar, se volvió loco y yo no sabía qué hacer. Él se acercó para ayudarme, pero mi perro salió corriendo y me jaló con tanta fuerza que caí a los pies de ese chico.
Yo estaba apenadísima y preocupada porque no sabía adónde se había ido mi perro, pero mi crush no dejaba de preguntarme si estaba bien. Lo bueno fue que me ayudó a encontrarlo.

Ali R.

Error virtual

Estaba en Facebook cuando me llegó un mensaje de mi crush. Me emocioné tanto que se me cayó el celu al piso. En ese momento me decidí a decirle lo que sentía por él, así que se lo escribí. Al momento de enviarlo vi que me llegó otro mensaje de él; cuando revisé la conversación me di cuenta de que le había mandado mi declaración amorosa al novio de mi BFF.
En ese momento se desconectó, y yo de la pena hasta lo eliminé de Facebook. Desde ese día no lo veo, pero aún sigo superapenada.

Nina S.