¡10 Consejos para tener una sonrisa envidiable!

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Unos dientes blancos y saludables enamoran más rápido que cualquier producto de belleza, y los puedes lucir en todo lugar y momento. Te compartimos algunos increíbles secretos para tener una sonrisa brillante y dejar a todos con la boca abierta. ¡Sí se puede!

1.¡Bye, bye mal aliento!

Nada peor que tener en la nariz el olor de lo que comió una persona en el almuerzo. Imagínate que el chico que te encanta se te acerca para preguntarte algo y tú le lanzas un fuerte olor a huevo… ¡iugh!, ten por seguro que no volverás a saber de él. Por eso, la regla número 1 es: jamás olvides lavar tu boca después de cada comida, así cuidarás tu dentadura... y tu aliento.

2. ¡Cepilla tus dientes!

Hazlo bien: la idea es remover perfectamente los restos de comida. Sabemos que a veces se te olvida, pero el mal aliento queda en la memoria de todos para siempre.

3. ¡Una vez al día!

Muy pocas personas utilizan hilo dental para limpiar entre los dientes, sin saber que es igualmente importante que la pasta y el cepillo juntos. No quieres lucir el “frijolazo” en tu sonrisa, ¿o sí?

4. Menta fresca

Otro hábito que muchas personas olvidan es el enjuague bucal. Es super importante porque, además del increíble aliento fresco que te deja, ayuda a eliminar completamente los restos de comida. Existen diferentes marcas que puedes encontrar en cualquier almacén, que no son agresivas con tu sentido del gusto.

5. ¡Quítate el miedo!

OK, las visitas al dentista no son precisamente un día en el parque con tus amigos, pero tampoco son tan terribles como parecen. Como doctor que es, tu dentista está para ayudarte. Si mantienes hábitos saludables, sólo tienes que visitarlo una o dos veces al año.

6. ¡No tanto limón!

Si abusas de él estarás poniendo en peligro tu dentadura. Como sabes, este cítrico es ácido, y daña el esmalte poco a poco hasta regalarte unos dientes sensibles y amarillos. ¡Qué mal!

7. ¡Menos dulces!

Bien dicen los dentistas que los dulces son uno de los principales agentes que provocan caries. Claro que puedes comerlos de vez en cuando, pero modera la cantidad y la frecuencia con que ingieres azúcar.

8. Sin hielos

Puede sonar inofensivo masticar un par de cubos de hielo, pero si es un hábito, te tenemos una mala noticia: los dientes están diseñados para masticar, no para romper o triturar.

9. Échale menos ganas

¿Quién no quiere una sonrisa radiante?, Eso no significa que cuanto más fuerte cepilles los dientes más blancos van a quedar, sino todo lo contrario. Cuanta más energía le pongas al cepillado, mayores posibilidades de lastimar tus encías al punto de sangrarlas y desgastar el esmalte.

10. ¡Lápiz! Yum, Yum

Ya es malo masticar hielo, ahora imagínate madera. Sabemos que es tu snack preferido durante las clases o cuando estás aburrida, pero aunque no lo parezca estás ejerciendo mucha presión; cuidado, porque puedes provocar que tus dientes se muevan de su lugar o se astillen. ¡Auch!