¡Sí me bañé!

Ilustración: Alberto Caudillo
Ilustración: Alberto Caudillo

Estaba en la cafetería cuando vi a mi crush a lo lejos y les dije a mis BFF que nos sentáramos cerca de él. Yo volteaba mucho a verlo, hasta que él también me miró y de la nada se empezó a reír muy burlón, como mirándome con cara de “iuuu”. Como me sentí un poco rara, me paré y fui al baño para ver por qué me miraba de esa forma, ahí me di cuenta de que tenía lagañas en los ojos y un poco de crema de dientes en la mejilla (hace poco me había cepillado). Corrí con mis amigas y ellas tampoco aguantaron la risa. ¡Oso!

Oli B.

¡Nerviosa Mil!

Tuvimos tiempo libre entre clase y clase y mi BFF y yo nos fuimos a sentar a una banca. De la nada llegaron una chica y un chico: ella me preguntó si yo quería andar con su amigo. ¡Me quedé paralizada, ni lo volteé a mirar y le dije: “¡no, amigo, no!”; luego me preguntó si él tenía algo de malo. Afortunadamente, en ese justo momento llegó el profe y nos metimos al salón. Lo peor fue que no lo conocía y nunca lo miré. Jamás logré averiguar quién era o si se graduó, y siempre me quedé con la duda.

Ashely M.

¡Modelando en el agua!

Fui con mi mejor amiga a un club deportivo y, cuando entramos, vi a un chico guapísimo. Desde ese momento no lo perdimos de vista. Él decidió meterse a la piscina, así que caminamos frente a él para que nos notara. Pero nunca nos dimos cuenta de que el piso estaba mojado, así que nos resbalamos y todos se empezaron a reír, incluido él. ¡Al menos nos notó!

Even T.

¡Malestar estomacal

Cuando me pongo nerviosa, por ejemplo al exponer en clase, mi estómago empieza a hacer ruidos y termino vomitando. Pero una vez me pasó a la hora del recreo, pensé que mi malestar se había ido y después, en plena clase, volví a sentirme mal, así que me acerqué al profe para pedirle permiso de salir. Lo malo fue que ya no aguanté más y vomité frente a toda la clase, y lo peor: ¡hasta manché al profesor! Salí corriendo para limpiarme y huir del tremendo oso que acababa de hacer.

Samantha S.