¡Día al revés!

Era un lunes de clases como cualquier otro, la única diferencia era que un día antes había sido la fiesta de una de mis mejores amigas y nos trasnochamos muchísimo. Me levanté supertarde para ir al cole, me vestí rapidísimo y me fui corriendo. Afortunadamente alcancé a llegar a tiempo, pero cuando entré al salón todos empezaron a reírse; yo no entendía por qué hasta que una amiga me dijo que llevaba la ropa al revés, la blusa y también la falda. ¡Fue el oso de mi vida!

Catalina L.

Detengan todo...

Después de clases, unas amigas debían ir a mi casa para hacer un trabajo, entonces tomamos el transmi. Mientras esperábamos a que las puertas del vagón se cerraran, un niñito le dijo a su mamá: “Mira, 2000 pesos”. Yo tenía un billete igual, y al revisar que ya no lo tenía en el bolsillo, salí corriendo y les grité a mis BFF: “¡bájense todas!”. Agarré rápido el billete y alcanzamos a entrar al bus de nuevo. Lo malo es que empujamos a todos para bajar y la gente nos miró muy feo. ¡Qué trauma!

Danna

La apenada...

Estaba en una tienda de ropa en el centro comercial, un poco perdida porque había muchísima gente. Empecé a buscar a mis amigas cuando de repente sentí que choqué con alguien, así que lo primero que hice fue disculparme, pero cuando levanté la vista me di cuenta de que era un maniquí. Una señora que estaba junto a mí se dio cuenta de mi error, se rió y me dijo: “¡Ay, niña!”. Yo solamente quería que me tragara el maniquí.

Xime

Pollito gracioso...

Estaba en la casa de una amiga y su hermano me gusta mucho. Ella tiene un pollito y me lo puse en la cabeza para coquetearle a su hermano; de repente, sentí algo caliente, y cuando me lo quité, el pollito había hecho sus necesidades en mi cabeza. Mi crush y mi amiga no paraban de reír, y yo quedé con olor a popó de ave todo el día. ¡Qué oso tan asqueroso!

Pao