¡Yoa! ¡Yoa! ¡Yoa! Esa no soy yo…

yoa esa no soy yo

Era el primer día de clases y llegó una profe nueva al cole. Ella nos pidió que nos presentáramos uno por uno, pero como ya es costumbre, mis amigas y yo estábamos charlando. De repente, la profesora señaló a mi amiga y ella contestó: “Yo, Mariana”, y luego me miró a mí y entonces rápidamente dije: “Yo, Angie”. La maestra puso cara de confusión y dijo: “¿Yoangie? Qué raros nombres ponen los papás hoy en día, te diré Yoa de cariño”. Como la profe era nueva, no pude corregirla en ese momento, y desde ese día todos mis amigos me dicen Yoa. ¡Ha sido el peor oso de mi vida!

Angélica T.

El copión

Mientras hacíamos el examen de matemáticas, al chico que me encanta lo pillaron copiando y la profe lo cambió de lugar. Para mi mala suerte, lo sentó frente a mí. Como me gusta desde siempre, no pude evitar pasarle algunas respuestas. Tratamos de ser lo más discretos posible, hasta que escuché que la profe gritó: “Andrea, está bien que te guste, ¡pero no le des las respuestas!”, y todos soltaron la carcajada, incluido mi crush. ¡Oso total!

Ileana

¡Trágame baño!

Fui con mis papás al cine y a mi lado se sentó un chico muy cute. A la mitad de la película me dieron muchas ganas de ir al baño, así que tuve que pedirle permiso para pasar. El peor momento fue cuando me tropecé con el pie de una niña que estaba a dos asientos del chico, y al caerme le derramé su gaseosa. Me levanté rápidamente, me escapé de la sala y duré muchísimo en el baño porque no quería regresar y que mi crush me viera.

Laura

La irrespetuosa

Fui a comprar pan a la panadería cercana a mi casa, de lejos vi a mi BFF paseando a su perrito y le grité: “¡adiós, Guapo!”, ya que, aunque no lo crean, así se llama el perro. Lo más vergonzoso fue que frente a mí iba caminando una pareja de novios, y la chica, superindignada, se volteó y me dijo: “Ya sé que es guapo, pero es mi novio, así que respeta”. Me sentí muy apenada y ya no pude decirle nada. ¡Todo por andar piropeando a la mascota de mi amiga!

Dani