Remen, remen…

remen remen tragame tierra

Salí de vacaciones a la playa y mis primas y yo conocimos a unos chicos en las clases de kayak que daban en el hotel. Como eran muy guapos y quería llamar su atención, les mentí y les dije que era una experta, pues pensé que no había demasiada ciencia en remar. Fue más difícil de lo que creí, ¡me la pasé dando vueltas sobre mi eje y no pude avanzar! Los chicos guapos solo se reían de mí.

Chica náufraga

La arrepentida…

Justo cuando terminó mi última clase, salí corriendo a toda velocidad porque tenía una cita y no quería llegar tarde. Al bajar los últimos escalones me torcí el tobillo y caí de rodillas frente a mi ex. Lo peor fue que, en vez de ayudarme, me dijo: “No te preocupes, te perdono. Puedes levantarte”. Estaba superenojada y avergonzada, y a pesar de que me dolía full, me paré y seguí corriendo.

Yola

¡Bajan!

Estaba en la clase más aburrida del colegio, cuando vi que afuera de mi salón estaba mi crush. En ese momento inventé que me dolía el estómago para que la profesora me dejara ir a la enfermería. Cuando dijo que sí, salí corriendo del salón, pero no sabía que afuera acababan de trapear y me resbalé justo frente al chico. Sus amigos no dejaban de burlarse, yo me paré y de veras tuve que ir a la enfermería porque me había raspado las rodillas.

Hannah

¡Qué manchada!

Era un día de calor insoportable, así que fui con mis amigos a un parque acuático. Justo cuando entramos, un guardia nos dijo que el agua tenía un químico que detectaba si alguien se hacía pipí. Todos nos reímos porque pensamos que era mentira. La estábamos pasando muy bien
y entre tanta risa se me escapó un poco de ese fluido amarillo: en seguida una mancha enorme me rodeó. Todos se dieron cuenta y el salvavidas tocó su silbato a todo pulmón y me gritó que me saliera. Fue lo más vergonzoso que me ha pasado.

Rena