Pollo rostizado

pollo rostizado

Soy fan del fútbol, y mi equipo favorito es el Real Madrid, mientras que mi hermano es fan del Barcelona. Cada que estos equipos se enfrentan, mi hermano y yo hacemos apuestas supertontas. Hace poco apostamos que quien perdiera se vestiría de pollo y tendría una cita con su novio o novia. Total que acepté y ¡perdí!, y tuve que pagar mi apuesta. Lo malo es que a mi amorcito se le ocurrió presentarme a sus papás ese día. Empecé a sudar y morí de pena porque mis suegros no paraban de reír.

Ingrid

Era una broma

Hace poco, al bus de transporte público se subió un payasito callejero a hacer su show, y además de gracioso, la verdad lucía bastante lindo. Total, durante su acto el payasito empezó a echarme los perros y hasta un beso me pidió, y yo sin pensar se lo di, lo penoso es que todo era parte de su show y él en realidad ni quería que lo besara. Al final, él se bajó y yo me quedé superapenada frente a todos los pasajeros.

Marichelo

La cenicienta 

Un día me desperté supertarde y tenía examen en la primera clase, así que salí de casa apresurada, despeinada, desmaquillada y con la ropa arrugada. Pero eso no fue lo peor, sino que al subir al autobús uno de mis zapatos se me salió, rodó por los escalones y cayó en la acera. Aunque pude haberme bajado por él, decidí seguir y llegar a tiempo a mi examen. Estuve descalza todo el día y me apodaron Cenicienta.

Ren

Adiós toalla 

Mis papás están divorciados, así que muy seguido mi papá viene para invitarme a salir, traerme regalos o cosas que necesito. Un sábado, él apareció afuera de mi casa y me pidió que bajara por algo que me había traído, pero acababa de bañarme y bajé con sandalias, una toalla en la cabeza y otra en mi cuerpo. Lo malo fue que al salir tropecé con el tapete de la puerta y, al caer, se me desamarró la toalla que traía en el cuerpo. Todo ocurrió frente al papacito de mi vecino.

Fer