Bronceado extremo…

bronceado extremo

Una amiga me invitó a pasar un fin de semana en su casa de Anapoima. El sábado hubo una pool party, la pasamos superbién y nos desvelamos. Al otro día moría de sueño y, sin pensar en las consecuencias, se me ocurrió echarme una siesta en una asoleadora junto a la piscina. ¡Error!, la siesta se convirtió en un profundo sueño, estuve un buen tiempo bajo los rayos del sol, acabé quemada y con el bikini y las gafas de sol marcados en mi piel… ¡Me veía ridícula y todos se rieron de mí, qué oso!

Dennis

Oso internacional

Salí de vacaciones con mi familia y, como el vuelo era muy temprano, me vestí con lo primero que encontré, ¡iba en tremenda facha y sin peinar! Al llegar al escáner del aeropuerto, un chico guapo hizo fila atrás de mí y le sonreí. Sin embargo, cuando me quité los zapatos para pasar la revisión, morí de pena: una de mis medias tenía un hueco y mi dedo gordo se asomaba. Intenté pasar lo más rápido y huir, pero ese chico iba al mismo destino que yo y se sentó a mi lado, ¡horror!

Adri

Hermana traicionera…

Le presté mi celular a mi hermanita para que viera videos mientras yo hacía una tarea y, sin que me diera cuenta, abrió mi Instagram y les dio like a muchas fotos de mi ex con su nueva novia. Lo peor: mi exnovio me envió un mensaje por Facebook para pedirme que dejara de stalkearlo, y aunque le expliqué la situación, no me creyó. ¡Ups!

Aylin

Fuera de lugar

Mi papá siempre me acompaña a los conciertos de mis grupos favoritos y se me hizo buena idea acompañarlo a ver a Guns N’ Roses, una de sus bandas preferidas. Obvio, no me sabía ni una canción, pero eso no fue lo malo, sino que se me ocurrió llevar una t-shirt de One Direction y un chico superguapo que también iba con su papá y otros señores empezó a reírse de mí y me dijo: “Amiga, creo que te equivocaste de show, aquí no hay nada rosa”. Morí de pena y enseguida me puse la chaqueta para tapar la t-shirt… ¡y todo por mi amor a la música pop!

Yola