Un oso de película…

oso de pelicula

Fui a cine con mi novio, y en el momento de buscar nuestra silla entré en pánico al ver que mi ex se encontraba en la misma sala. Quise disimular y buscar mi lugar como si nada, ¡pero no pude! Lo miré esperando que él también lo hiciera, pero eso no sucedió, al menos no en ese instante. Seguí caminando, y dos filas antes de pasar frente a él, vi cómo abrazaba a otra chica; y por estar de mirona, no calculé bien el escalón frente a mí y caí, al tiempo que me llevaba de corbata a mi novio y regaba las palomitas. Obvio, hicimos un megaoso y yo quedé en ridículo frente a mi ex, quien justo en ese momento se dio cuenta de que yo andaba por ahí. ¡Fue terrible!

Una ex avergonzada

Por abrir la boca...

Estaba con mi mamá y mi hermana escogiendo unos zapatos, cuando de repente vi en una repisa un par muy feo. En verdad eran espantosos y lo único que pude decir fue: “Mira, mamá, estos zapatos están para un desfile de locos”, pero lo dije tan fuerte que todos en la tienda voltearon a mirarme, incluida una señora que se estaba midiendo justo los que yo estaba criticando. Obvio, cerré la boca y deseé que me tragara la tierra.

La criticona

¡Adiós camisa!

En una fiesta, mientras bailaba con el chico que me gusta, se me dobló un tobillo y por poco caigo al piso. Por suerte, alcancé a agarrarme de él, lo malo es que no fue de su mano, sino de la parte delantera de su camisa, ¡y acabe rompiéndole varios botones dejando al descubierto su abdomen! Obvio, él no dijo nada, pero yo moría de pena.

Una pésima bailarina

El megasusto...

Leía mi revista TÚ sentada en la banquita pública que se encuentra afuera de mi casa. Estaba tan entretenida contestando un test, que cuando el chofer de un tráiler que pasó muy cerca hizo sonar sus bocinas, ¡me asustó horriblemente! Lo peor es que además de estar leyendo, también me estaba tomando una gaseosa y éste se me cayó encima. Varios conductores y gente que pasaba se burlaban de mí. ¡Qué oso!

Una fiel lectora