Liam Hemsworth, un héroe que te robará el corazón

Los extraterrestres han regresado y esta vez causarán una catástrofe épica e inimaginable; la raza humana está en peligro y solo un chico como Liam Hemsworth puede salvarnos, ¡yuju! Así es, gracias al estreno de Día de la independencia: contraataque, hablamos con Liam sobre su papel protagónico. Mira lo que nos contó.

Antes que nada, ¿cuéntanos cómo decidiste participar en esta película?

Recibí una llamada en la que me informaron que harían la segunda parte de Día de la independencia. Me reuní con Roland (director), me contó su idea y la razón para hacer una segunda entrega. Al conocer el guion sentí una gran confianza. Quería trabajar con él, soy fan de sus películas, ¡él ha hecho filmes increíbles!

Parece que habrá un triángulo amoroso en la cinta, ¿cierto?

Así es, por Patricia Whitmore (Maika Monroe). Mi personaje ve al de Jessie Usher (Dylan) un poco como su rival; han sido amigos, han pasado por los entrenamientos de vuelo y la experiencia militar juntos. Cuando Jake se da cuenta de que Dylan es el número uno y que es hijo del tipo que salvó al mundo, empieza a pesarle un poco, se pone celoso y comienzan los rencores entre ellos.

¿Tu personaje es gracioso?

Lo es. Le gusta burlarse de sí mismo, no se toma muy en serio, lo cual es algo con lo que me identifico. Fue un papel divertido de interpretar, tuvimos oportunidad de llevar el humor a esos escenarios épicos. Antes de cada escena, analizábamos si había oportunidad de llevar algo de ligereza a la actuación o una oportunidad de hacerla más divertida. Imaginábamos maneras distintas de decir las líneas y añadir detalles sutiles.

Es increíble saber que hubo oportunidad para la improvisación en una producción tan grande como esta…

Por supuesto. La razón por la que tuvimos tanta libertad es que a Roland le encanta hacer mucha cobertura; hubo muchas tomas y espacio para moverse, sentías que podías arriesgarte e intentar algo nuevo y, si no funcionaba, no pasaba nada, pero logramos escenas muy buenas haciendo las cosas así. Con tantos éxitos que ha logrado Roland, tiene todo el poder del mundo y dota de ese poder a los actores, permite que ellos improvisen y exploren sus ideas. Si siente que necesita algo de ti, vendrá de inmediato a hablar contigo, pero te da libertad para intentar distintas cosas.

Háblanos de tu personaje…

Jake Morrison es un piloto de aviones de caza, cuya familia fue asesinada en el primer ataque alienígena; entonces, Jake nació sintiéndose de alguna manera desafiado, por lo que ha pasado su vida pensando en el regreso de los extraterrestres y preparándose para ello.

¿Cómo fue convivir en el set con los demás actores del elenco?

Fuimos un gran grupo. En los primeros meses de la filmación, la mayoría de mis escenas fueron con Jeff Goldblum, una experiencia asombrosa pues con él uno nunca sabe lo que va a hacer, siempre está haciendo y diciendo cosas interesantes; tiene la habilidad de poner una sonrisa en la cara de todos y hacer que bajen la guardia. Es amoroso, amable y se preocupa por los compañeros de set. Se aprende el nombre de cada uno y se esfuerza por conversar. Como actor, es generoso, fue divertido trabajar con él.

¿Recibiste entrenamiento especial para algunas escenas?

Hubo algo de eso, pero en su mayoría tan solo son trucos de cámara. Jeff y yo hicimos el trabajo con arneses cuando estuvimos en la Luna. Utilizamos unos gigantescos trajes espaciales que costaron mucho dinero y se requería un equipo de personas para ayudarnos a entrar y salir de ellos. Había que atornillar los guantes y los cascos, así que esencialmente estábamos sellados dentro de esos trajes. No fue un proceso fácil ni divertido. Hacía tanto calor dentro que algunas veces usábamos trajes de enfriamiento por debajo. Uno no quería deshidratarse, pero al mismo tiempo tampoco buscaba tomar demasiado líquido… ¡tardaban mucho en quitarte el traje para poder ir al baño! Debido a que eran tan rígidos, era muy difícil moverte por ahí libremente, así que entre tomas iba y… ¡me acostaba en el piso!, pero afortunadamente siempre había alguien conmigo para ayudarme a acostarme y a ponerme de pie de nuevo. Fue toda una experiencia.

Has trabajado en películas que han tenido increíbles efectos visuales, pero se dice que esta será de otro nivel, ¿es así?

No ha sido tan distinto a The Hunger Games. Se construyeron algunos sets asombrosos y hay muchos efectos especiales, los cuales, como actor, no ves inicialmente cuando filmas la escena. Tienes una idea algo burda, pues te dan previsualizaciones acerca de cómo va a lucir finalmente. Las escenas de vuelo siempre fueron algo difíciles, pues estás sentado en el set de la nave espacial y luego tienes que navegar a través de la escena esperando hacerlo bien. Muchas veces tan solo confías en la gente que te observa a través de las pantallas para que te hagan saber lo que tiene que suceder. Pero la verdad es que te sientes bastante vulnerable y fuera de lugar, pues la mayor parte del tiempo no estás reaccionando a otro actor, solamente reaccionas a lo que alguien te dice que está pasando, lo cual es todo un arte en sí mismo.

¿Qué tan raro es participar en la segunda parte de una película que seguro viste cuando eras niño?

Definitivamente fue algo desconcertante al principio. Tenía 7 años de edad cuando vi el filme original, así que estar haciendo la segunda parte de la película, 20 años después, fue algo con lo que nunca había soñado. Fue un día divertido y emocionante cuando me presenté a trabajar con Jeff para ser parte de esta producción tan especial.